Desprotección de la Red Familiar
El trabajo formal garantiza obra social, aportes y previsibilidad. Su pérdida desconecta a la familia de esta red de seguridad temporal y jurídica. No es solo un número de cuenta sueldo que se apaga, sino un blindaje mínimo que desaparece frente a la enfermedad y el azar.
Empuja a los hogares a depender de deuda de alto costo ante la primera emergencia estructural médica o habitacional.